Día mundial del libro electrónico

El 4 de julio se celebra el día mundial del libro electrónico, una iniciativa que fomenta la lectura y la difusión libre de contenidos digitales, bajo la autorización de derechos de autor. Con la celebración de este día se pretende divulgar la importancia del uso de los libros digitales.

Un libro electrónico  consiste en la versión electrónica o digital de un libro impreso. Los libros electrónicos se pueden leer mediante dispositivos utilizados para la lectura de libros electrónicos.

Ángela Ruiz Robles maestra gallega fue la inventora de lo que podría considerarse el primer libro electrónico. Preocupada por la cantidad de peso que los niños llevaban a la escuela, desarrolló una enciclopedia mecánica que pretendía transmitir conocimientos de una forma más interactiva. El libro contaba con pulsadores, bobinas, luces y desplazables.

En 1916, Ruiz Robles ya concibió su primera invención, un sistema taquigráfico (perfeccionado y desarrollado más tarde). En 1949, registró su primera patente (no. 190.968) bajo el título de “procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros”. En la memoria descriptiva, Ruiz Robles expuso los objetivos de su invento: innovar la enseñanza para que fuese más intuitiva y amena, conseguir el máximo de conocimientos con un mínimo esfuerzo y adaptar el libro al progreso tecnológico (ejemplificado en la electricidad y los plásticos). Se trataba de que las lecciones de cada asignatura estuviesen separadas y dispuestas en diversas placas (hojas) que al ser accionadas mediante unos sencillos pulsadores se elevarían (mecánicamente o por aire comprimido) hasta mostrarse al alumno a través de una pantalla de plexiglás transparente y con capacidad de aumento. El aparato también tenía previsto que la página, al mostrarse, se iluminara mediante un pulsador eléctrico (activando una pequeña bombilla alimentada con pila) o mediante fosforescencia. Al ser un invento dirigido a los niños, la inventora tuvo en cuenta que no fuera ni pesado ni voluminoso y de fácil manejo, por lo que debía ser construido con materiales ligeros

Pero fue hasta 1971 Michael Hart, un estudiante de la Universidad de Illinois ideó un texto como un elemento independiente y descargable, siendo el inicio de lo que conocemos hoy en día como libro electrónico. Hart comenzó a crear copias de libros como la Biblia, obras de Shakespeare… muchos clásicos fundamentales. Al principio sólo estaba él, pero pronto consiguió la ayuda de voluntarios que, desde entonces, han hecho crecer esta biblioteca digital hasta convertirla en la más grande del mundo.

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