Informalidad laboral y sus pendientes fiscales

En México es necesario cambiar la cultura fiscal, no sólo se trata de pagar porque nos conviene, sino comprender la necesidad de cumplir con esa obligación y eso es parte de una reforma estructural que se realiza en el sistema tributario del país, afirmó el procurador Fiscal de la Federación, Carlos Romero Aranda.

Gaceta UNAM.
Guadalupe Lugo.

Al participar en la presentación del libro La informalidad laboral y las obligaciones tributarias: el caso de las estéticas y las peluquerías en la Ciudad de México, editado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), Romero Aranda comentó que el sistema tributario estaba hecho para no cumplir, premiar al incumplido, por lo que se requiere un cambio de chip que tiene que darse de manera paulatina.

Debe haber ciertas decisiones de política pública fiscal que lleven hacia el cumplimiento de obligaciones fiscales, se requiere que los contribuyentes comprendan que la mejor opción para que el gasto público alcance es cubriendo nuestras obligaciones fiscales.

Indicó que la obra, coordinada por Gabriela Ríos Granados y Mauricio Padrón Innamorato, académicos del IIJ, está constituida por siete artículos que tratan la problemática de quienes trabajan en estéticas y peluquerías en la capital, con relación a la estabilidad laboral y, en especial, en función del cumplimiento de sus obligaciones fiscales.

Reconoció que los hallazgos obtenidos en el texto ilustran la precariedad en la que trabajan miles de personas de ese ramo, en su mayoría mujeres, y las dificultades que enfrentan al momento de querer participar de la obligación de contribuir al gasto público.

La obra goza de oportunidad y de relevancia: es oportuna porque el problema del sector servicios y su subsector de la industria de la belleza, representado por estéticas y peluquerías, no se ha logrado regular, mucho menos dignificar las condiciones laborales de sus trabajadoras, y es notable por las repercusiones e implicaciones fiscales que lleva aparejadas, expuso.

Tema complejo
Max Diener Sala del despacho LGA Abogados, señaló que se trata de un libro que, además de constituir un enfoque sociológico- jurídico, es una buena aportación de la academia en términos tributarios. “Tocan uno de los temas más complejos y no resueltos en materia de pago de impuestos, que tiene que ver con la increíble informalidad en la economía que se vive en México”.

Por otra parte, destacó que según Due Business, en México se consumen 241 horas anuales en preparar todo el tema fiscal de los negocios, cuando según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos el promedio es de 161 horas.

Además, abundó, hay el desafío de mejorar todas estas situaciones de la informalidad y cómo gravar a una mayor base de contribuyentes. En México hay una gran desconfianza hacia el régimen fiscal.

En coincidencia, Arturo Pueblita Fernández, presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, dijo que deben centrarse los esfuerzos en una cultura contributiva dirigida a las nuevas generaciones, la cual tiene que trabajarse desde la niñez. Debe pasar por las lecciones de civismo que tendrían que reforzarse en las escuelas y difundirse para qué sirven los impuestos y a dónde deben destinarse. “Y lo que terminará de cerrar la pinza sería un adecuado sistema de rendición de cuentas”.

Tenemos que seguir avanzando en esta lucha para incorporar a un mayor número de personas a la formalidad, porque las cifras que tenemos hoy en día de la población económicamente activa en la informalidad es absurdo. En un ambiente adverso como el que hemos estado viviendo por la pandemia, se requiere generar incentivos para desarrollar el mercado interno.

Cómo advierten las normas
Finalmente, Israel Santos Flores, académico del IIJ y colaborador de la obra, detalló que ésta tuvo como base la aplicación de 60 entrevistas estructuradas en las alcaldías Benito Juárez, Tlalpan e Iztapalapa, Su objetivo: determinar cómo las personas que laboran en estéticas y peluquerías advierten el cumplimiento de las normas fiscales.

Así, “nos dimos cuenta del conocimiento o desconocimiento que tienen acerca del cumplimiento de sus obligaciones como contribuyentes y de sus percepciones y sentimientos, un poco desde el punto de vista de lo subjetivo”.

Apuntó que un dato duro importante que contiene la obra es que cuatro de 10 estilistas y peluqueros no tienen acceso a los sistemas de seguridad social, desde ahí vemos un reto pendiente para el Estado: cómo garantizarles una cobertura social.

Es positivo que el SAT haya bautizado el nuevo esquema de tributación como Régimen de Confianza que busca facilitar a las personas físicas el pago de impuestos en función de sus ingresos e incluye a la gente en la informalidad; lo que hace falta es consolidar el vínculo de confianza con los servidores públicos, “que la autoridad fiscal me parezca algo cercano”.

Con información de Gaceta UNAM.

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