Reinserción de mujeres y jóvenes al mercado laboral

Las brechas de inserción laboral entre hombres y mujeres se han profundizado en 2021, y las mujeres presentan una reinserción laboral más lenta y enfrentan más dificultades para encontrar trabajo señala el nuevo informe conjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los gobiernos de la región enfrentan el desafío de apoyar el ingreso y la reinserción laboral de los segmentos más vulnerables de la sociedad -especialmente mujeres y jóvenes- y, al mismo tiempo, favorecer las condiciones para la creación de empleo decente, sobre todo entre las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

Ambos organismos de las Naciones Unidas analizan los efectos de la crisis causada por la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) en los mercados laborales de la región durante 2020 y 2021 y destacan la importancia de las políticas implementadas por los países para mitigar este impacto.

“Dada la lenta recuperación de los mercados laborales, las políticas para dinamizar el empleo siguen siendo muy pertinentes y el desafío es avanzar tanto en la creación de nuevos puestos de trabajo, como en evitar la destrucción de las fuentes actuales de empleo”, señalan Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, y Vinícius Pinheiro, Director de la Oficina Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo del documento.

A mediano plazo, será necesario implementar reformas que permitan avanzar hacia mercados laborales más resilientes, acompañando las medidas de reactivación con programas para favorecer el paso de la informalidad a la formalidad laboral, junto a un rediseño de la protección social.

Los mercados laborales habrán enfrentado su segundo año de una crisis sin precedentes, ya que durante 2021 la recuperación y creación de empleo ha sido parcial y más lenta que la reactivación en la actividad económica observada, con un crecimiento económico del 5,9 por ciento insuficiente para recuperar los niveles del 2019.

En 2021, la dinámica de una recuperación progresiva de la actividad económica y del empleo ha estado relacionada con la puesta en marcha y extensión de los programas de vacunación, junto con la adaptación productiva y laboral que se generó ante la necesidad de seguir funcionando (y conviviendo) con el virus.

Sin embargo, ha habido diferencias entre los sectores: algunas actividades económicas recuperaron el nivel que tenían previo a la pandemia mientras que otras, como el turismo y otros sectores de servicios, aún están muy rezagadas.

Como resultado, se observa que si bien el empleo, en particular el asalariado, muestra mejores niveles en 2021 respecto de 2020, todavía dista de recuperar los niveles que tenía previo a la pandemia, con marcadas diferencias sectoriales y con colectivos de trabajadores, como mujeres y jóvenes, relativamente más afectados.

De acuerdo al informe la recuperación del empleo ha sido más en el empleo informal que en el asalariado, por lo que el aumento de la ocupación está asociado a una menor calidad del empleo. Aunado a la dinámica inflacionaria observada en los primeros seis meses del año podría tener un impacto negativo en la remuneración real de los trabajadores y, por lo tanto, en el consumo de los hogares.

Detalla que, en 2021, en un contexto de recuperación incipiente con medidas de confinamiento más puntuales, de menor duración y cobertura geográfica, se inició la transición hacia otro tipo de políticas, en particular los subsidios a la contratación, siguiendo la misma secuencia de los países más desarrollados. En algunos casos, conforme la vacunación ha avanzado, estos subsidios se han focalizado en los sectores y grupos que fueron más afectados por la pandemia, y buscan beneficiar a jóvenes y mujeres, especialmente de baja calificación.

Según CEPAL y OIT, se aprecian similitudes entre los países respecto de algunas condicionalidades de los subsidios vinculadas al pago de impuestos y la formalización del empleo. Sin embargo, debido a restricciones presupuestarias y debilidades en la institucionalidad laboral, no todos los países de la región cuentan con programas específicos para incentivar nuevas contrataciones. En ese sentido, la continuidad de estos instrumentos de políticas de empleo para esta crisis y las que puedan desencadenarse en el futuro supone un desafío, concluyen ambas instituciones.

El informe Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe es una publicación semestral elaborada en forma conjunta por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Oficina para el Cono Sur de América Latina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ambos organismos de las Naciones Unidas analizan los efectos de la crisis causada por la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) en los mercados laborales de la región durante 2020 y 2021 y destacan la importancia de las políticas implementadas por los países para mitigar este impacto.

Con información de Elda Montiel, SemMéxico.

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