Ansiedad y estrés destacan en el trabajo presencial

Desde hace varios meses hemos vivido el regreso de una gran parte de los trabajadores a sus espacios laborales, luego de momentos difíciles por la pandemia de Covid-19. Varios son los retos al respecto; sin embargo, uno de los más visibles es lo relacionado con la salud mental. Por ello, para tener un pulso de cómo están las personas hoy, Terapify, plataforma de terapia psicológica en línea, se dio a la tarea de generar datos a través del estudio online “Salud Mental y el Empleo en México”.

“Conocer la autopercepción de los trabajadores es un punto de arranque que nos pondrá en contexto y a pensar en las acciones más contundentes para buscar soluciones en conjunto”, dijo Cristina Raunich, directora de Marketing de Terapify, en entrevista. “Aunque de entrada uno intuye el impacto, pues todos hemos pasado por alguna situación en esta pandemia, los datos son impactantes”.

Entre los mayores temores laborales que los encuestados sintieron en estos últimos 12 meses, además del miedo a contagiarse de Covid-19 (75%), se destacaron el quedarse sin trabajo (63%) y la falta de estabilidad financiera (52%). Lo anterior se traduce en estrés (80%) y ansiedad (57%), que fueron los principales padecimientos experimentados en el último año por los trabajadores encuestados, seguidas por desmotivación y depresión (42% ambos).

La encuesta sondeó a trabajadores en relación de dependencia y el 46% confirmó haber regresado a la modalidad 100% presencial, el 40% está en un formato híbrido y el 14% trabaja remoto, desde la casa. De los que volvieron a la oficina (en formato 100% presencial o híbrido), el 41% se siente más productivo, pero también otro tanto igual confiesa estar más estresado. De los que siguen en casa, su mayor preocupación al pensar en volver a la oficina son los tiempos de traslado a la oficina (66%) y las largas jornadas laborales (49%).

¿Qué sucede con las altas cargas de estrés y ansiedad?

Clelia García, doctora en psicología y directora del área Clínica de Terapify, explica que el estrés es como “el monstruo de las cien cabezas”, pues hablando orgánicamente es un fenómeno que empieza por una percepción externa emocional y que luego entra a nuestro cuerpo y empieza a dar vueltas en los sistemas de alarma de nuestro cerebro. “Al generar un impacto en el área del hipotálamo, que maneja nuestro sistema nervioso interno, se da una respuesta fisiológica, ya sea huir o pelear”.

Tanto para una opción como la otra, lo que el cuerpo necesita es sangre que migre para mantener al músculo caliente y que pueda tener un nivel de lucha. Para ello se toma el azúcar que está circulando en sangre a través de sacar la insulina de nuestro páncreas, luego esa azúcar se va al músculo que se convierte en el alimento del carbohidrato, es decir, la energía para gastar. Ese “secuestro de energía” altera muchas otras funciones que de manera normal tendría que hacer nuestro organismo. “El cuerpo se sacrifica para darle sustento a la reacción fisiológica del estrés, eso en forma sostenida es un cuerpo en constante deterioro y con consecuencias orgánicas posteriores”.

La especialista asegura que en mayor o menor medida todos hemos sentido los efectos de esta pandemia, por ello hoy necesitamos que personas, instituciones, patrones; todos trabajen para que esto se pueda recuperar a través de la psicoeducación, es decir, “hacer consciencia de la importancia de la atención de la salud mental”.

La doctora García explica que desde antes de la pandemia ya teníamos niveles elevados de estrés: “México sí tenía problemas relacionados al estrés laboral, sin embargo, la pandemia aceleró las condiciones previas que desencadenan un panorama muy amenazador para las personas”.

“El cambio en el formato y en los hábitos de trabajo, requiere de un espacio para adaptarse, tanto para los empleadores como para quienes laboran en las empresas. En este marco, es importante brindar especial atención a la salud mental”.

Dra. Clelia García, directora del área clínica de Terapify.

De acuerdo con los encuestados (427 casos, hombres y mujeres, 23 a 55 años, residentes en México), las principales consecuencias del deterioro de la salud mental son: ansiedad (60%), falta de concentración (59%), problemas para dormir (60%), migrañas o dolores de cabeza (58%) y cansancio extremo (46%). Ante un escenario crítico, Raunich explica que desde el área laboral se puede hacer algo. Por ejemplo, las empresas tecnológicas o startups, donde el colaborador está más consciente de sus necesidades más allá de la oficina, que prefiere flexibilidad, tiempo para su estabilidad emocional, calidad de vida y oportunidades o beneficios asociados a una vida más completa, hay empresas que responden a este tipo de trabajador y que en general le interesa preocuparse por ver aspectos más humanos, que la final del día tienen que ver también con productividad.

Pero algo que lo hace un tema generalizado y de obligación para las empresas es la Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, sobre factores de riesgo psicosocial en el trabajo-Identificación, análisis y prevención. Esta se publicó en 2019, pero con la pandemia quedó relegada, aun así “este es el momento más importante para que el empresario, junto con el profesional de la salud mental pueda fortalecer a la población trabajadora”.

Esta NOM determina las condiciones mínimas necesarias en materia de seguridad, salud y medio ambiente de trabajo, a efecto de prevenir accidentes y enfermedades laborales. En contraste los resultados del estudio realizado por Terapify revelan que sólo el 37% de los encuestados ha pedido ayuda por estrés laboral u otros temas relacionados con su salud mental en los últimos 2 años. De este grupo, sólo el 40% confirmó que lo planteó en su trabajo y apenas el 44% de ellos tuvieron apoyo inmediato. El 90% de estos últimos sí utilizaron la ayuda que les ofreció la empresa.

Apenas el 51% de los encuestados confirmaron que sus empleadores ofrecen algún tipo de apoyo psicológico para enfrentar el estrés. Sin embargo, el 52% afirma que en las empresas donde laboran, no cuentan internamente con profesionales en la materia. El 45% de los trabajadores encuestados afirma que el seguro de gastos médicos que le da su empresa no cubre posibles gastos de salud mental o que ni siquiera cuentan con seguro.

Raunich concluye que se requiere de “hacer maletines o equipajes de información”, junto con tratamientos y participación para que de una manera muy dirigida se pueda trabajar con los colaboradores en las empresas. Que se tenga acceso a terapia, presencial y online confiable y segura; y que esto se complemente con toda una batería de herramientas Wellness, con soluciones holísticas que van desde meditaciones y clases de yoga online, en vivo y pre-grabadas, hasta webinars y acceso a e-books sobre bienestar, entre otras soluciones que se están pensando desde diversos grupos.

Con información de Nelly Toche, El Economista.

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